jueves, 27 de octubre de 2011

Economía de EE.UU. crece 2,5% en el tercer trimestre






Estados Unidos






Esta cifra marca una fuerte aceleración respecto de la tasa de crecimiento del 1,3% vista en el segundo trimestre y estuvo justo en línea con lo esperado por los analistas.
Washington. La economía estadounidense creció a su ritmo más rápido en un año en el tercer trimestre, de la mano de una aceleración del gasto de los consumidores y las empresas, en un impulso que podría extenderse a los tres últimos meses del 2011.
Aunque parte del incremento en la producción provino de la reversión de factores temporales que habían restringido el crecimiento, la expansión fue un alivio bienvenido para una economía que parecía al borde de la recesión hace unas semanas.



El Producto Interno Bruto (PIB) creció a un ritmo anual del 2,5% entre julio y septiembre, dijo este jueves el gobierno en su primera estimación sobre el desempeño de la economía en el tercer trimestre.


Esta cifra marca una fuerte aceleración respecto de la tasa de crecimiento del 1,3% vista en el segundo trimestre y estuvo justo en línea con lo esperado por los analista


"Es un alivio, pero todavía hay mucho trabajo que hacer para continuar una recuperación sostenible", comentó Sean Incremona, economista de 4CAST en Nueva York.

Los precios de los bonos del Tesoro recortaron sus pérdidas tras el informe, mientras que el dólar cayó contra el euro y el yen. Las acciones en Wall Street se aprestaban a abrir en alza luego de que los líderes europeos llegaron a un acuerdo para contener la crisis de deuda de la región.
Los consumidores y las empresas parecieron dejar a un lado sus temores sobre la recuperación entre julio y septiembre. El gasto del consumidor fue el más fuerte desde el cuarto trimestre del 2010, mientras que la inversión empresarial fue la más alta en más de un año.
Incluso las empresas no habían previsto una demanda suficientemente fuerte y se mostraron lentas en el reabastecimiento de sus inventarios.
La vitalidad del gasto y la lentitud de la acumulación de inventarios de las empresas sentarán una base para un sólido cuarto trimestre, pero una desaceleración en Europa y el agotamiento de la demanda reprimida en Estados Unidos podrían ser un punto débil a inicios del 2012.


Y el ritmo de recuperación está aún demasiado débil para rebajar la tasa de desocupación, que se ha mantenido por sobre el 9% por cinco meses consecutivos.


Según un informe separado del Departamento de Trabajo, las nuevas solicitudes de subsidio por desempleo cayeron en 2.000 la semana pasada a una tasa desestacionalizada de 402.000, apuntando a una mejora gradual en el mercado laboral.

Un salto en los precios de la gasolina había pesado sobre el gasto del consumidor a inicios de año y los cortes en la cadena de suministro por el terremoto de Japón habían frenado la producción automotriz, la que ha repuntado cuando se aliviaron las restricciones a los insumos.


Además, las ventas de automóviles, que estaban afectadas por la falta de modelos nuevos, también han mostrado una renovada fortaleza.


Como resultado, el gasto del consumidor, que representa cerca del 70% de la actividad económica de Estados Unidos, creció un 2,4% tras desacelerarse a un ritmo de solo un 0,7% en el segundo trimestre.




El relativo vigor se produjo pese a que la confianza del consumidor alcanzó niveles vistos durante la peor parte de la recesión 2007-09.



De igual manera, mientras algunos sondeos empresariales han apuntado a una contracción de la producción fabril, las corporaciones aumentaron su gasto en inversión en el periodo.



El gasto empresarial creció un 16,3% dado que las compañías invirtieron en equipos y software, y en infraestructura no-residencial.




Los inventarios aumentaron solo en US$5.400 millones de dólares en el tercer trimestre, el menor incremento desde el cuarto trimestre del 2009, tras crecer en 39.100 millones entre abril y junio.


Los inventarios restaron 1,08 puntos porcentuales al crecimiento del PIB. Si se excluye el rezago de los inventarios, la economía se expandió un 3,6%, dada una fortaleza estructural de la demanda doméstica, tras un 1,6% entre abril y junio.


El cauteloso manejo de los inventarios empresariales es un buen augurio para el cuarto trimestre.


Aparte del gasto del consumidor y de las empresas, la expansión del tercer trimestre también se apoyó en un menor déficit comercial.



El gasto en construcción residencial subió un 2,4% tras el 4,2% del segundo trimestre.




El gasto gubernamental permaneció sin variación, en un reflejo de los recortes presupuestarios de los gobiernos locales y estatales. Sin embargo, el ritmo de declinación se moderó.






El reporte del PIB también mostró una moderación de las presiones inflacionarias, con el índice de precios de consumo personal (PCE por su sigla en inglés) que trepó un 2,4% entre julio y septiembre luego del 3,3% en abril-junio.






El PCE subyacente, que excluye alimentos y energía, subió un 2,1% tras elevarse un 2,3% en el trimestre previo.


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Reuters

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